Por un año lleno de piedras:

La piedra…

El distraído tropezó con ella.

El violento la usó como proyectil.

El emprendedor construyó con ella.

El caminante cansado, la usó como asiento.

Para los niños fue un juguete.

Drummond hizo poesía con ella.

David mato a Goliat.

Michelángelo extrajo de ella la más bella escultura.

En todos los casos la diferencia no estaba en la piedra, sino en lo que la persona hacía con ella.

No existe piedra en tu camino que no puedas aprovechar para tu propio crecimiento.

Que el 2012 sea un año así: Lleno de piedras.