Cito parte de un estudio realizado en Argentina, que encontre hace poco, cuanto minimo interesante:

Resumen Ejecutivo:

El presente informe presenta el ejercicio de prospectiva sobre las TIC en Ar­gentina del año 2008. Este trabajo es el resultado de la reunión de más de 150 personas/actores relevantes de la industria y la comunidad TIC que buscaron identificar las tecnologías, las áreas de aplicación y de negocios que deberían impulsarse prioritariamente en la Argentina en el área de las TIC en los próximos años. Para ello se visualizaron las líneas de investigación que deberían generar­se/fortalecerse, se describió la educación necesaria para el desarrollo de las TIC y se pensó cómo impulsar la interacción público-privada-académica.

El método que se siguió fue el estudio de las áreas de aplicación, las tecnológicas y las transversales. Las áreas de aplicación relevadas son: Industria, Agro, Go­bierno, Servicios, Contenidos y Seguridad. Las áreas tecnológicas son: Ingeniería de Software, Señales, Tecnologías de las Imágenes, Software Embebido, Micro y Nanoelectrónica. Finalmente las transversales: Educación y Capital Humano, Innovación e I+D y Diáspora.

La integración de documentos por sectores mediante una matriz tridimensional que identifica áreas críticas y focos tecnológicos. En las áreas críticas encon­tramos el cruce de las áreas transversales con las de aplicación y tecnología (paredes del cubo) y en los focos tecnológicos (piso) el cruce de tecnologías y aplicaciones. Luego de revisar las tendencias generales, se presentan las áreas de aplicación, las tecnológicas y finalmente las transversales, para luego establecer las acciones propuestas dividiendo focos tecnológicos de áreas críticas.

En las áreas de aplicación se puso foco en el análisis de los mercados. Por ejem­plo, en el caso de Servicios de IT se presentan las tres variables que hacen atrac­tiva a la Argentina como país destino de la creciente tendencia mundial, que enfocada hacia el outsourcing-offsourcing son: las capacidades de los provee­dores, el costo y la comunicación. Se argumenta que para no perder el tren de la oportunidad de esta tendencia, que ya es marcada en el principal proveedor y comprador de servicios IT del mundo, EEUU, las empresas argentinas del sector deben posicionarse en el lugar que están dejando las potencias “I” en tecnologías de la información: Irlanda, India e Israel. Estas ya están encontrando dificultades para satisfacer esta demanda, sobre todo porque carecen de capital humano, lo que abre el juego a nuevos actores. El dominio de la tecnología “open-source”, que trascenderá cada vez más el dominio de Linux, así como los recursos huma­nos del país, son capacidades insustituibles en el mundo de los servicios IT y es una fortaleza a explotar por el país. Las mayores amenazas al desarrollo de este sector en Argentina provendrían de la escasez de recursos humanos formados en el área, (menos de 10.000 nuevos ingresos al mercado nacional por año) y de la coyuntura macroeconómica con el tipo de cambio.

En el caso de las áreas tecnológicas se presentó la situación de la disciplina. Así por ejemplo, se realizó un análisis prospectivo de la Ingeniería de Software como disciplina, intentando identificar aquellos aspectos que son relevantes para el desarrollo de una industria del software y de las TIC en Argentina. Luego de explicar porqué la Ingeniería de Software es fundamental para el desarrollo de la industria del software y de las TIC se evalúa un conjunto de propuestas y me­didas y analiza las áreas de Ingeniería de Software que se perfilan como oportu­nidades para la Investigación y Desarrollo.

Por último, las áreas transversales fueron analizadas como proveedoras de so­luciones para las aplicaciones y las tecnologías. En el caso de la Diáspora, se analizó cómo un proceso de fuga de cerebros puede servir para mejorar el perfil de especialización productiva del país. El “brain gain” consistiría en aprovechar recursos críticos, como son los profesionales argentinos en el exterior y sus redes, de manera de ir modificando el perfil de especialización del país. Si bien Argentina se compara positivamente con otros países latinoamericanos en térmi­nos del nivel educativo de sus recursos humanos, tiene una eficiencia mala en términos de la utilización de estos activos debido al predominio de un perfil de especialización no intensivo en conocimiento, a la falta de coordinación entre el sistema educativo y el productivo, a las dificultades para superar las limitaciones del modelo lineal de innovación, y poder vincular a ciencia, tecnología y desa­rrollo productivo y social.

En las conclusiones, se postula que el futuro de las TIC en 2020 se encuentra más ligado a necesidades, aprendizajes y restricciones en el desarrollo económico y so­cial, que a desafíos científicos y tecnológicos; a la vez, las nuevas invenciones y re­sultados parecen incidir fuertemente y como nunca antes, en el modelado de esta novedosa sociedad, genéricamente llamada Sociedad del Conocimiento. Se plan­tea que el desafío principal para la Argentina, en términos de Ciencia y Tecnología, es lograr cambiar el modelo de I+D&i. Este cambio, una auténtica revolución cul­tural, es una precondición insoslayable para superar un retraso de 40 años en los próximos 20. Esta transformación podría resumirse como el pasaje del paradigma lineal al no lineal de investigación y desarrollo. Para lograrlo es necesario:

1. Estimular principalmente la investigación en la “punta” de la ciencia y la tecnología, para alcanzar el mejor nivel mundial en especializaciones competitivas en áreas “clave”. Es decir, poner foco.

2. Promover la formación de recursos humanos capaces de llevar adelante las líneas de investigación y desarrollo fundamentales, relacionadas con las especializaciones, pero también para la producción y comercializa­ción de sus resultados.

3. El Estado, en todos sus niveles, debe intervenir explícitamente no solo en su rol de proveedor de educación y financista de ciencia y tecnolo­gía, sino también resulta imprescindible que utilice su enorme poder de demanda para orientar y financiar proyectos estratégicos y complejos en áreas claves que generen desafíos mayores para el sector científico y las empresas de tecnología.

4. Internacionalizar empresas y centros de I+D.

5. Fomentar la creación de nuevas empresas y clusters tecnológicos así como potenciar los existentes.

6. Cambiar la cultura de la evaluación científica y tecnológica, consisten­temente con la búsqueda del cambio de paradigma.

7. Invertir los recursos necesarios para el análisis, planificación, promo­ción y prospección en ciencia y tecnología, y sostener los planes y equi­pos en el tiempo.

8. Establecer, privilegiar y sostener programas de I+D multidisciplinarios orientados a las especializaciones seleccionadas. No partir de la “oferta científica” sino principalmente de la demanda de conocimientos y solu­ciones requeridas por las especializaciones.

9. Generar los mecanismos efectivos y eficientes para buscar, encontrar y apoyar proyectos, empresas, equipos, personas y regiones innovado­ras. No es razonable apostar todos los recursos a “concursos abiertos y transparentes”, ni a convocatorias sobre temas generales.

10. Generar las condiciones, e intervenir fuertemente desde el Estado, para la creación y sostenimiento de un mercado de capital de riesgo orienta­do a la tecnología.

11. Adoptar políticas activas en cuanto a los derechos de propiedad inte­lectual, tanto en el orden local como en los ámbitos regionales e inter­nacionales.

12. Desarrollar acciones efectivas y eficientes de divulgación, promoción e inserción de la tecnología en la sociedad. Favorecer la utilización pro­ductiva y estimular la demanda de tecnología.

Disponible para su descarga: Libro Blanco de la Prospectiva TIC – Proyecto 2020